El Gobierno islamista prohíbe el film de un
director marroquí antes de que solicite permiso para estrenarlo en el país

La
obra se titula Much loved. Su director es Nabil Ayouch, de 46 años, uno de los más
aclamados en el país, ganador en 2012 de la Semana Internacional de Cine de
Valladolid, con Los caballos de Dios, inspirada en los
atentados suicidas de Casablanca en 2003. Antes de comenzar el rodaje
entrevistó en Marrakech durante un año a más de 300 prostitutas. Las razones
que alega el Gobierno del islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo
(PJD) para prohibir su difusión es que la obra “comporta un grave ultraje a los
valores morales y a la mujer marroquí, además de un atentado flagrante contra la
imagen de Marruecos”.
Much
loved se acaba de
exhibir en el Festival de Cannes, donde no ha despertado mucho entusiasmo.
También hay críticos que ensalzan el retrato de una
realidad "sin adornos", aunque "tierno y digno". En
cualquier caso, en Marruecos casi no se habla de otra cosa. Ayouch ha declarado
desde Cannes a este diario a través del correo electrónico que se muestra
“sorprendido y triste” respecto a la decisión del Gobierno. “Esto es
incomprensible. La prohibición se produce antes de que hubiésemos pedido el
permiso de distribución. Esto es censura previa”. En cuanto a la manifestación
de las juventudes del partido opositor Istiqlal, Ayouch señala: “No tengo ni
idea de por qué se oponen a la película. Viendo las imágenes de esa protesta,
no parece que estén muy interesados en ella. Algunos tenían aspecto de no saber
qué hacían ahí”.
En algunas escenas se ve a las actrices
bailando danza del vientre delante de unos clientes saudíes; en otro momento
las mujeres hablan de sexo de forma explícita y en otra escena discuten con sus
clientes saudíes sobre Palestina. Para algunos medios, nada de lo que refleja Much
loved debería sorprender a nadie, es tan solo un espejo en el que
buena parte de la sociedad no quiere mirarse. “Ni Ayouch ni su película son
responsables de la prostitución en Marrakech (…) Los marroquíes no serán libres
de ver la película porque el ministro de Comunicación ha decidido por ellos”,
señala el diario marroquí Libération.
Algunos
intelectuales opinan que hace diez años este caso habría suscitado la
solidaridad de muchos artistas y periodistas. Nabil Ayouch sufrió en 2003 la
censura de su película Un minuto menos de sol, ante la presión de los
islamistas y dijo entonces: “No estoy dispuesto a que los islamistas me
impongan su modelo de sociedad”.
No
obstante, también hay quienes se han expresado de forma muy contundente contra
la decisión del Gobierno. Youssef Ziraoui, director editorial de la página
marroquí Huffington Post, ha publicado este miércoles
un artículo titulado “Yo soy Nabil” en el que señala la paradoja de
que el día de la prohibición, Mustafá El Khalfi, ministro de Comunicación y
portavoz del Gobierno se encontraba en una gira por Estados Unidos con el
objeto de difundir “la dinámica del modelo marroquí de reformas”. Y Mohamed
Ezzouak, en el portalYabiladi, señala: “He aquí una idea para la
próxima película de Nabil Ayouch, la hipocresía XXL, presente en todas las
capas de nuestra sociedad. El castin será fácil, somos 34 millones los que
aspiramos a un papel".
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