martes, 17 de marzo de 2015

Las ventajas de mirar al Sur

El Real Instituto Elcano presenta su primer informe africano, que propugna un viraje de la política y la sociedad española hacia este continente
"Es muy difícil que nuestros líderes entiendan que hay que preocuparse aquí y ahora de África: es complicado abrir una nueva frontera, tirar la mirada de la sociedad hacia el Sur", casi se lamenta Félix Arteaga removiéndose dentro de su traje oscuro, sin corbata y con las gafas reflejando la cálida luz del auditorio de Casa África, en Las Palmas de Gran Canaria. Arteaga comparece ante un auditorio abarrotado como responsable de coordinar España mirando al Sur: del Mediterráneo al Sahel, un estudio "coral" sobre las relaciones de nuestro país con el continente africano. Publicado en diciembre del año pasado por el Real Instituto Elcano, se ha convertido en el primer informe de la institución, en casi 14 años de historia, que se centra en nuestra frontera sur. Arteaga es investigador principal del Real Instituto Elcano en seguridad y defensa, aspectos ambos fundamentales en este informe que realiza un análisis de riesgos y oportunidades de las relaciones de nuestro país con el continente africano que toma a España, lo más inmediato a nuestro país y nuestros intereses como medida.
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#MirandoAlSur es el hashtag que difunde en redes sociales los resultados de este texto, originalmente concebido como un encargo del ministro de Defensa actual, Pedro Morenés, para explorar los retos a los que España se enfrenta en su frontera meridional. El equipo que lo redacto acabó plasmando en casi 200 páginas un universo de lagunas, riesgos, recomendaciones y, sobre todo, posibles oportunidades para una España con visión de futuro y buen liderazgo político, independiente de siglas o ideologías. Un informe "transversal, prospectivo y prescriptivo" en palabras del director del Real Instituto Elcano, Charles Powell, con el que se formulan líneas de trabajo a largo plazo desde la prudencia de un think tank y un país prácticamente recién llegados a África. En sus páginas, la inmigración irregular o el yihadismo aparecen tangencialmente, no como amenazas directas a España y sus intereses. Hay cosas que deberían preocuparnos más. O así lo entienden los autores de este informe.
Carencias
Arteaga indicaba, con un punto pesimista en la voz contra el que se rebelaba cada pocas frases, que en España sabemos muy poco del continente africano. Aunque reconoció un giro en nuestra actitud hacia África, fue también lapidario: no hay casi expertos, no hay un conocimiento sistematizado de la situación sobre el terreno, no hay casi instituciones que se ocupen de África en España. Un botón de muestra de la situación es que el propio Real Instituto Elcano busca un investigador solvente en temas africanos que incorporar a su plantilla. "Tenemos que convencer a los departamentos de nuestras universidades de que estudiar África es importante", enfatizó este experto.
El investigador prosiguió, implacable, con su listado de carencias: hay países africanos en los que España no está presente y en los que banca, infraestructuras o turismo nos ofrecen oportunidades. No tenemos una estrategia de actuación coordinada, a largo plazo, para dirigirnos al continente. Ni fondos para sostenerla. Sin amargura pero palmario, señaló que Francia presentó el año pasado su propia estrategia para África poniendo sobre la mesa 8.000 millones de euros. En nuestro caso, Arteaga bosquejó una relación casi inexistente con un territorio en el que se sitúan Ceuta y Melilla y del que nos separan apenas 14 kilómetros desde la península y unos 90 desde Canarias.
Tras el balde de agua fría, adujo que todavía estamos a tiempo de tomar el tren africano, que nos queda margen de maniobra, que las cosas están cambiando.
Junto a Félix Arteaga se sentó su jefe, bañado por esa misma luz amable: Charles Powell, director del Real Instituto Elcano desde el año 2012. Actuaba como maestro de ceremonias de la presentación y moderador en el turno de preguntas. "España debe pivotar al Sur, España debe tomar en serio al Sur", precisó serenamente durante su intervención. "Y no sólo por los estados fallidos o débiles, el terrorismo, el narcotráfico o la inmigración irregular. España debe mirar al Sur para aprovechar el potencial político, económico y social del continente africano, una de las regiones más dinámicas del planeta".
Powell recordó que nuestro país participó por primera vez en una operación de paz en suelo africano en el año 1989 y que, hoy en día, mantiene la mayor parte de sus efectivos, misiones y contactos militares en ese mismo suelo. Otros datos que reflejan la importancia de nuestra frontera Sur para nosotros es que, el año pasado, las exportaciones españolas al continente vecino superaron a las que se realizaron a Latinoamérica y que el 40 % del petróleo y el 60 % del gas que llegan a nuestro territorio procede de países africanos. Por mencionar algunas cifras.
Charles Powell inauguró la presentación de este informe dibujando una mirada estrábica de los españoles a su entorno, que fluctúa entre el complejo de inferioridad frente a los modelos del norte de Europa y el complejo de superioridad frente a los modelos latinoamericanos. Aunque precisó que esta mirada estrábica es cosa del pasado y que se han superado complejos y prejuicios, también aclaró que los ojos españoles no se viran todavía hacia el Sur. El primer paso, según los especialistas del Elcano, para fijar bien nuestra mirada en donde debemos fijarla es conocer bien el terreno, informarse, investigar. La coordinación entre ministerios, agencias, sectores público y privado y socios sobre el terreno y un liderazgo inequívoco siguen al trabajo de "inteligencia".
Seguridad y economía
El informe del Real Instituto Elcano ha sido posible gracias a la colaboración de ministerios, agencias y actores sobre el terreno. Especialmente gracias a la información procedente del ámbito de la defensa y la seguridad y a las aportaciones del Instituto de Comercio Exterior (ICEX) y sus agentes sobre el terreno, testigos de un giro espectacular en las economías africanas y de una “mejora del comercio exponencial”. Por eso mismo, economía, seguridad y defensa son los tres pilares en los que se sustenta este informe y que coinciden, además, con los intereses españoles en su frontera meridional.
Los investigadores que firman Mirando al Sur señalan que las principales amenazas con las que nos encaramos son el posible debilitamiento de países vecinos como Argelia o Marruecos, la sostenibilidad económica, demográfica e identitaria de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y la posibilidad de perder el tren de las oportunidades económicas africanas. De fondo, la proliferación de actores no estatales violentos en un entorno de estados debilitados sin casi arquitectura institucional para hacer frente a todo tipo de amenazas, la extraordinaria presión demográfica y una mejora de la macroeconomía que corre pareja a un incremento dramático de la pobreza, las migraciones y el malestar social. "Si a África le va mal, esto va a hacer que a nosotros nos vaya mucho peor que a ellos", aseguró Félix Arteaga.
El investigador fue tajante a la hora de indicar que es necesario que España cree su propia red de trabajo en el continente africano, se centre en sus propios intereses, invierta recursos propios y dinero y construya una capacidad suficiente para, sobre la base de una buena información y de una mejor comprensión de los escenarios africanos actuales, poder sacar adelante una operación Serval, en solitario o con aliados, sobre el terreno.
Arteaga no se refería a una intervención militar al uso. Este especialista opina que la era de las intervenciones occidentales convencionales en África ha muerto y ve improbable el despliegue de más tropas europeas o norteamericanas sobre el terreno. Las guerras modernas se basarían —según su visión— en la inteligencia compartida, la cooperación en cuestiones de seguridad, el asesoramiento y la construcción y el refuerzo de capacidades sobre el terreno. Al menos, en el caso de los problemas estructurales que aquejan a los países africanos.
Arteaga se quejó, además, de que nuestro pensamiento estratégico no está dirigido a nuestros intereses, sino a la globalidad y de que trabajamos en ocasiones para otros socios y aliados, olvidando nuestras propias necesidades. “Estamos solos [en África], sin Unión Europea, sin la OTAN. Tenemos aliados naturales con intereses en la zona, pero todo lo que hacemos en África es para apoyar a Francia y Francia trabaja en el continente sin consultas previas, de manera unilateral, muy a la suya. Estados Unidos y Gran Bretaña tienen una menor presencia, más puntual, sobre el terreno”, enumeró.
Los vecinos más próximos
Otro investigador del Real Instituto Elcano, Haizam Amirah Fernández, fijó la lupa sobre el Magreb y la encrucijada en la que se sitúa hoy el norte de África, dividido entre la libertad y el desarrollo o la frustración y el caos. Este experto contrapuso un Egipto que se deteriora a pasos agigantados, presa del autoritarismo y el descontento popular, a Túnez, aprendiendo de casos como el de la vecina Libia y optando por la democracia, la paz y la negociación.
"Tras décadas de autoritarismo y estabilidad aparente, vivimos un momento de transformaciones políticas y sociales que se aceleran, de estados que desaparecen, como Libia", apuntó Haizam Amirah. "También se dan escenarios dispares por países, desde las decapitaciones y las situaciones de guerra civil abierta a evoluciones lentas que parecen garantizar una cierta estabilidad. Perviven, además, las causas del malestar que llevaron al Despertar Árabe. Penurias socioeconómicas, falta de oportunidades, frustración de la población y especialmente de los jóvenes. La población crece y hay que buscar que hagan algo. Según varios estudios, habría que crear 80 millones de puestos de trabajo en la región MENA (Middle East & North Africa) de aquí a 2020. Existen también dificultades para traducir en políticas e instituciones concretas esos cambios y un aumento de las tensiones políticas y sociales a partir de la instrumentalización sectaria de determinados grupos y de injerencias externas, círculos viciosos que se retroalimentan y que crean víctimas, principalmente, entre la población civil de esos países. También hay que subrayar el papel cambiante y altamente confuso de Estados Unidos en la región, donde ha ejercido de gendarme que tradicionalmente ha puesto orden e intervenido".
En un contexto explosivo y variable, Haizam Amirah señaló que las prioridades de España en el vecindario son la estabilidad política y social, aprovechar las oportunidades económicas que abre el desarrollo de la región, garantizar los suministros energéticos y aprovechar las ventajas comparativas que nos conceden el conocimiento y la proximidad cuando tratamos con otros aliados.

Haizam Amirah concluyó su intervención preguntando a la audiencia qué vecindario quiere y necesita España dentro de quince o veinte años. De nuevo y como Félix Arteaga, hizo hincapié en la necesidad de que a nuestros vecinos y aliados del Sur les vaya bien para que a España le vaya mejor todavía. El mensaje final sigue siendo que aún estamos a tiempo de tomar el tren africano…

domingo, 15 de marzo de 2015

El dinero de Kenia cabe en un móvil

El sistema M-Pesa ha revolucionado el comercio en el país africano

Es el momento de hacer negocios en la lustrosa barra de bar de un hotel de mochileros en Kilifi, localidad costera de Kenia famosa por sus playas y su ambiente distendido. Suena música electrónica sudafricana de fondo y los clientes se reparten entre la piscina y los mullidos sofás de estampados étnicos. Pero en la barra se tratan asuntos serios: la señora Emma Anne ha llegado para cobrar la compra que el establecimiento realizó en su puesto de verduras unos días antes. Sobre la bruñida madera, sin embargo, no se ve moneda o billete alguno: en el juego solamente entran un par de teléfonos móviles.
A Emma Anne le pagarán por medio de M-Pesa (M de móvil y pesa, dinero en suajili), un sistema que permite a los usuarios transferir fondos utilizando sus terminales y que mueve al día 20 millones de euros en transacciones según Safaricom, que con un 80% de cuota de mercado es la mayor operadora móvil del país.
El gigante Vodafone desarrolló la plataforma M-Pesa para Safaricom en 2007 con un propósito muy concreto: crear un sistema para que las mujeres kenianas del ámbito rural, habituales receptoras de microcréditos, pudieran cobrar y devolver los préstamos de manera más rápida y segura.
El último informe anual de la compañía señala que, a diciembre de 2014, ya hay 19 millones de kenianos —alrededor de un 40% de la población— que utiliza M-Pesa para enviar y recibir dinero, pero también para pagar facturas, multas, seguros médicos, colegios, para recibir nóminas, pagar la gasolina, la compra y un sinfín de servicios más. Según la asociación GSMA, en marzo de 2014 se llevaron a cabo en el país africano 73,9 millones de transacciones móviles (la mayoría a través de M-Pesa) por valor de 192.600 millones de chelines (1.605 millones de euros).
Recientemente se ha empezado a utilizar esta cartera virtual para ahorrar y, aunque almacenar dinero no genera intereses, un 75% de los usuarios afirma utilizarlo con este fin, según Safaricom.
¿Cuál ha sido la clave del éxito de este sistema? "Yo prefiero que me paguen a través del móvil porque así evito que me roben en el mercado", explica la señora Emma Anne. "Yo envío dinero a mi hermano universitario todos los meses sin necesidad de ir al banco a esperar colas o de llevárselo en persona", añade Stephen Mrabu, gerente del hostal de Kilifi. Razones que comparten la mayoría de los usuarios; además las comisiones son menores que en las transferencias tradicionales.
Desde sofisticados establecimientos en Nairobi hasta humildes casetas de madera y cemento pintadas de verde y blanco, las 81.000 oficinas que Safaricom ha abierto están en los rincones más insospechados de Kenia. En la isla de Lamu, de apenas 20.000 habitantes y situada en la provincia más pobre de todo el país, es habitual leer el letrero de M-Pesa en muchos de sus callejones. La de Mohamed, en el paseo marítimo, ofrece además impresión de documentos y recargas de saldo. Mohamed explica cómo se abre una cuenta, algo que puede hacer cualquiera, sea keniano o no. "Solo necesito un carnet de identidad o pasaporte y un domicilio", asevera. El trámite no tiene coste alguno; Mohamed toma los datos y crea la cartera virtual a nombre del interesado. Después, este puede depositar en su cuenta la cantidad de dinero que desee y, una vez que el agente M-Pesa lo haya convertido en dinero virtual, ya puede transferir a otros clientes o pagar por bienes y servicios.
Otra de las ventajas del M-Pesa es que permite realizar pagos muy pequeños, desde 10 céntimos de euro al día hasta 1.500. En un país donde muchos trabajadores que viven en las ciudades mandan remesas a casa de sus familias en el campo, y donde es muy posible que estos no cuenten con oficinas bancarias o no puedan abrirse una cuenta, M-Pesa se ha convertido en una herramienta indispensable. "Hay quien no puede acceder a una tarjeta de débito, pero ¿quién no tiene un teléfono móvil hoy en día?", observa Mrabu, en cuyo hotel no se admite el pago con visas ni mastercards pero sí con el móvil. Tiene razón: según un estudio de la compañía Ericsson, a finales de 2014 ya había más de 635 millones de usuarios de telefonía móvil en África subsahariana, una región con 936 millones de habitantes donde las infraestructuras no siempre son óptimas y a veces dificultan la comunicación. El Banco Mundial calcula que tan solo un 22% de mujeres y un 27% de hombres tienen acceso a una cuenta bancaria.
Los servicios que da la compañía no paran de crecer. En 2014 se ha desarrollado una nueva línea llamada Lipa Na M-Pesa (Pague con M-Pesa), que no es sino la versión para empresas de este sistema. El autónomo o empresario que se adhiera recibe un número de identificación que habrá de tener bien visible en su establecimiento. Los clientes que paguen servicios por este sistema, se ahorran las comisiones. Para incentivar su uso, Safaricom regala minutos de voz a los motoristas que pagan mediante el móvil por cada compra de gasolina superior a cinco euros. No sólo los pequeños emprendedores como Emma Anne lo utilizan; la filial local del gigante del alcohol Diageo, que distribuye cerveza a bares kenianos, insta a sus empleados a utilizar M-Pesa para que no tengan que llevar encima todo el dinero durante sus rutas.
El éxito de este sistema ha llamado la atención en otros países. En Tanzania, donde se implantó en 2008, unos 3,6 de sus 11,6 millones de usuarios de Vodafone ya lo utilizan. Además, M-PESA está presente en otros países africanos como Sudáfrica, República Democrática del Congo, Zimbabue, Madagascar, Ruanda o Camerún, y ha traspasado las fronteras del continente para llegar a lugares como Fiji, Qatar, Afganistán, India y, más recientemente, Rumanía, donde se implantó en 2014.
Lo que empezó siendo un sistema informal de intercambiar dinero se ha convertido en un fenómeno revolucionario en el continente africano y fuera de él. Incluso la Fundación Bill y Melinda Gates para el desarrollo hizo mención en su carta anual de 2015 a este nuevo banco de los pobres y advirtió que, para 2030, unos 2.000 millones de personas que hoy día no disponen de una cuenta bancaria podrán utilizar sus terminales para comprar cualquier tipo de producto y tener mayor control sobre sus activos. "La clave de todo esto serán los teléfonos móviles", aseguran. En Kenia, esa premonición ya es una realidad.


xoves, 12 de marzo de 2015

Libros para (re)pensar África

https://literafrica.wordpress.com/2015/03/11/libros-para-repensar-africa/
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Estereotipos, clichés, ideas previas y preconcebidas sobre África hay muchas. Así, se habla de África como si se hablara de un país, de manera homogénea (África como un todo); se habla de un continente incapaz de gobernarse por si mismo, lleno de seres pasivos, sin capacidad de iniciativa, necesitado de la ayuda occidental (África dependiente); se siente África como un lugar terrible, donde el caos más absoluto y el terror campan a sus anchas (África terrorífica o peligrosa), o se imagina África como un paraíso (África exótica).
Las anteriores son solo algunas de las muchas ideas preconcebidas que con demasiada frecuencia suelen acompañar a todo lo que viene de este continente. Una manera de romper estos lugares comunes es leyendo. A continuación os ofrezco una pequeña lista de libros que nos ayudan a que (Re)pensemos, (De)construyamos y empecemos de nuevo.
1.-Imaginar África: los estereotipos occidentales sobre África y los africanos
escanear0060El título de esta colección de ensayos, una obra coral de nueve africanistas, nos induce a pensar en la palabra “imaginar”: ¿cómo y por qué imaginamos África y a los africanos? y ¿por qué “imaginar”?. Pero os aseguro que cuando acabéis de leerlo habréis “pensado” África y, por extensión, vuestra imagen de los africanos. Dice Ignacio Ramonet que “El Sur es, en nuestro sistema comunicacional, un infierno o un paraíso: pero jamás un país normal”
Editorial: Los libros de La Catarata. Casa África. Antonio Castel y José Carlos Sendín (eds)
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2.-Más allá de la barbarie y la codicia
imagenDice Oscar Mateos, uno de los autores de este libro, que “la deconstrucción de los discursos monocausales es más importante de lo que parece”.
La obra trata de demoler las nuevas narrativas que han ido surgiendo en torno al continente, sus guerras y sus conflictos, “para mostrar cómo, en su transfondo, confluyen una pluralidad de factores políticos, sociales, económicos y culturales más complejos y hetereogéneos que los que recoge la literatura dominante y muestran los medios de comunicación.”
Editorial: Bellaterra. Itziar Ruiz-Giménez Arrieta (ed)
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3.-Algún día escribiré sobre África
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Binyavanga Wainaina narra en este libro su vida. Nada más comenzarlo, el escritor ya nos avisa que ha cambiado algunos nombres para respetar el derecho a la intimidad, pero en ningún momento se cambia a sí mismo. Irónico, brillante, conflictivo y contradictorio nos ofrece, tras su imprescindible escrito Cómo escribir sobre África, una nueva inmersión en el “África” que él conoce, lleno de buenos y malos momentos, de gente más o menos generosa y de mucha (y sorprendente para muchos) cotidianeidad.
Editorial: Sexto Piso
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4.-Mitos y realidades en África Subsahariana
Mitos_y_RealidadesMbuyi Kabunda Badi y Antonio Santamaría lanzan muchas preguntas, tal y como recogen desde la Editorial La Catarata: “¿Existen varias Áfricas o una sola? ¿Tienen los africanos capacidad para sobrevivir en la adversidad o el continente está destinado a un naufragio ineluctable? ¿La tutela internacional oxigena su economía y su sistema político o, por el contrario, les está ahogando? Para los autores, África es una en su visión del mundo, plural en sus expresiones y valores, y fuerte en su voluntad de seguir existiendo a pesar de todas las adversidades. Defienden la necesidad imperante de comprender este continente en su complejidad, diversidad y unidad, sin prejuicios ni complacencia, sin generalizaciones abusivas ni simplificaciones fáciles, sin diagnósticos optimistas ni prospectivas catastrofistas.”
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5.-África más allá del tópico
t25Nos dice el escritor Antonio Lozano en el prólogo que “quienes diseñaron la personalidad del africano, que el poder político, económico y europeo requería, pudieron darse por muy satisfechos con su trabajo. Por lo cual la labor de descontaminar la imagen de nuestro vecino africano de las abominaciones que les hemos echado a las espaldas constituye un reto absolutamente necesario y urgente, y el libro del profesor Amadou Ndoye aborda la cuestión en una línea tan correcta como deseable”.
Editorial: Baile del Sol
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6.-Malas noticias de África
Port. Malas noticias de Africa 15En este libro de Antoni Castell descubrimos cómo “Los medios de comunicación occidentales presentan a África como un lugar de corrupción, violencia y desastres, que sobrevive gracias a la ayuda occidental. Es un lugar inhóspito y salvaje, recomendable para turistas con mal de aventura, pero habitado por seres pasivos, indolentes, atrapados por prácticas ancestrales y sin capacidad de organización social. La repetición de estas informaciones de catástrofe fortalece un imaginario occidental sobre África, en que las culturas africanas son percibidas como incapaces de superar el subdesarrollo y de abrazar la modernidad, y los valores que ésta representa como la democracia.”
Editorial: Bellaterra

luns, 2 de marzo de 2015

España busca guiones en Marruecos

La película 'La nuit entr'ouverte' gana el premio al mejor film en el Festival Nacional de Cine en Tánger
"Vamos a poner en marcha un proyecto para unir las dos orillas, España y Marruecos. Es asombroso que estando a tan solo 14 kilómetros y teniendo tanto en común no se escriban historias compartidas". El director español Gerardo Herrero anunció en el Festival Nacional de Cine de Tánger que va a poner en marcha una iniciativa hispano-marroquí para becar a dos autores españoles y dos marroquíes que trabajarán juntos para crear guiones que hablen de una temática común. El objetivo es aumentar las coproducciones entre ambos países, que solo se ha traducido en siete films en los últimos 17 años.
Herrero, productor de más de 140 películas con Tornasol Films (entre ellas El secreto de sus ojos, que logró un Oscar), explica a EL PAÍS que la propuesta se basa en el éxito del programa Ibermedia, un proyecto que puso en marcha hace una década. Cada año, cinco españoles y 15 latinoamericanos son becados con Ibermedia para trabajar en guiones que conectan la península ibérica con América Latina. "Lo más importante es que 75 de estos trabajos se han convertido ya en películas, y además muchas de ellas son coproducciones", señala Herrero.
La nueva iniciativa hispano-marroquí consistirá en un taller en el que los cuatro autores seleccionados escribirán sus guiones durante cinco semanas asesorados por profesionales del mundo cinematográfico. Los guionistas desarrollarán además estrategias de preproducción, realización y se ceñirán a los requisitos de la coproducción entre Marruecos y España.
El objetivo es que los trabajos finales puedan acogerse al Acuerdo de coproducción entre ambos países, vigente desde 1998. Este acuerdo buscaba facilitar las películas conjuntas entre ambos países, pero hasta la fecha solo se han acogido a esta modalidad siete filmes, entre ellos La vida perra de Juanita Narboni, La herida o Las mimosas. En próximas fechas se estrenará otra coproducción, La isla, una sátira sobre la invasión del islote Perejil y el conflicto bilateral que llevó aparejado.
El director de la Fundación SGAE, Xosé Luis García Canido, apoyó la iniciativa anunciada por Herrero. "Lo que ha habido hasta ahora mismo entre los dos países ha sido una irresponsabilidad histórica", explicó en Tánger. En su opinión, "el cine puede ayudarnos a mejorar las relaciones entre las dos orillas". Canido dijo que una industra cinematográfica hispano-marroquí "podría crear puestos de trabajo" y destacó que Marruecos es una buena puerta de entrada al mundo árabe, con 280 millones de personas.

En cuanto a los premios del festival, la película La nuit entr'ouverte (La noche entreabierta), de la directora iraquí-marroquí Tala Hadid, obtuvo el galardón al mejor film. La ópera prima de Hadid, que todavía no se ha estrenado en Marruecos, cuenta el trayecto de una joven huérfana (Aicha), abandonada en un bosque y en manos de un delincuente llamado Abbas y su compañera. Los tres emprenden un viaje de Marruecos a Irak, pasando por Estambul. En cuanto a los intérpretes, Aziz Dadass recibió el premio al mejor actor masculino por su papel en 'Dallas', mientras que Amal Atrach recibió el galardón a la mejor interpretación femenina.